Bruselas, 29.9.2025

COM(2025) 561 final

INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO Y AL CONSEJO

Avanzar en la gestión del riesgo y el fortalecimiento de la resiliencia en Europa:

Primer informe sobre la aplicación de los objetivos de resiliencia de la Unión ante catástrofes

Segunda actualización sobre la prevención y la gestión del riesgo de catástrofes en Europa




{SWD(2025) 279 final}


1.Resumen

El Mecanismo de Protección Civil de la Unión (MPCU) desempeña un papel fundamental en la configuración del futuro de la gestión de riesgos de catástrofes en toda Europa. Promueve un enfoque proactivo y anticipatorio de la preparación y la resiliencia ante las catástrofes, en consonancia con los objetivos de resiliencia de la Unión ante catástrofes 1 adoptados en 2023 y la Estrategia de Preparación de la Unión 2 recientemente adoptada.

El presente informe examina la gestión de riesgos y el fortalecimiento de la resiliencia en la UE desde la perspectiva del MPCU. Analiza la evolución tanto a nivel nacional como de la UE, centrándose en cuatro ámbitos temáticos: anticipación, preparación de la población, alerta rápida, y resiliencia de la protección civil. Representa un primer informe de situación sobre la aplicación de los objetivos de resiliencia de la Unión de conformidad con el artículo 34, apartado 2, y el segundo informe de situación sobre la prevención y gestión de riesgos con arreglo al artículo 5, apartado 1, letra g), de la Decisión n.º 1313/2013/UE.

Las conclusiones confirman, en líneas generales, la necesidad de un enfoque más proactivo, más global y mejor integrado de la resiliencia y la preparación, tal como se propone en la Estrategia de Preparación de la Unión. En el ámbito de la anticipación, es necesario seguir desarrollando datos de alta calidad, investigación científica y herramientas y capacidades analíticas para apoyar la toma de decisiones con conocimiento de los riesgos. La evaluación integral de los riesgos y amenazas de la UE prevista para 2026 dará un nuevo impulso a este esfuerzo en todos los sectores.

Sigue siendo fundamental mejorar la preparación de la población. Si bien se han realizado avances, persisten importantes lagunas, lo que pone de relieve la necesidad de seguir desarrollando herramientas de comunicación que impulsen el cambio de comportamiento, fomenten una cultura de preparación y garanticen una comunicación inclusiva en la que participen los grupos vulnerables, incluidas las personas con discapacidad. A escala de la UE, las acciones previstas incluyen una jornada de sensibilización sobre los riesgos y nuevas directrices, así como una formación piloto para expertos nacionales en comunicación de riesgos. Las sinergias con la Estrategia Europea para la Seguridad Interior (ProtectEU) 3 mejorarán aún más la comunicación y la coordinación en materia de riesgos, amenazas y resiliencia en toda la UE.

La eficacia de los sistemas de alerta rápida ha sido otro ámbito en el que se ha prestado especial atención. Si bien los avances tecnológicos, como el Servicio de Gestión de Emergencias de Copernicus y la puesta en marcha del servicio de alertas de emergencia por satélite de Galileo, mejoran significativamente las capacidades de alerta pública, los factores organizativos y humanos siguen siendo fundamentales para transformar las alertas en medidas oportunas que salvan vidas. Es necesario seguir trabajando para reforzar la difusión de las alertas, la planificación de contingencias y la integración de sistemas de alerta rápida interoperables que cubran múltiples peligros a escala nacional y transfronteriza.

Para aumentar la resiliencia de la protección civil, la Comisión y los Estados miembros han emprendido iniciativas destinadas a someter a prueba los centros de operaciones de emergencia y mejorar la planificación de las inversiones. Las inversiones sostenidas tanto en infraestructuras físicas como en procesos operativos son fundamentales para garantizar la continuidad de los servicios de emergencia. El refuerzo de la resiliencia financiera también es importante para mejorar la respuesta y la rápida recuperación ante crisis inesperadas. La cooperación intersectorial y transfronteriza sigue siendo esencial para la resiliencia de la Administración en su conjunto ante las catástrofes.

La Comisión ha ampliado el conjunto de herramientas de desarrollo de capacidades del Mecanismo de Protección Civil de la Unión para apoyar mejor los esfuerzos de protección civil en toda la UE. Será necesario reforzar aún más este apoyo para fortalecer la gestión de riesgos de catástrofes y la aplicación de los objetivos de resiliencia ante catástrofes.

Si bien el presente informe se centra principalmente en la evolución dentro de la UE y, en particular, en el MPCU, reconoce que la seguridad y los esfuerzos de la Unión en la gestión de riesgos de catástrofes no pueden llevarse a cabo de forma aislada. Reforzar la resiliencia en las regiones vecinas y trabajar en pro de un cinturón de seguridad más amplio en torno a la UE será esencial para reforzar la preparación de la Unión y garantizar una seguridad compartida.

2.Introducción

En los últimos años, la UE se ha enfrentado a una amplia gama de catástrofes, crisis y amenazas que han provocado la pérdida de vidas humanas, daños cada vez mayores 4 y han puesto de manifiesto vulnerabilidades en los sistemas que prestan servicios esenciales. El MPCU ha desempeñado un papel fundamental en la respuesta colectiva de la UE al proporcionar ayuda de emergencia coordinada a los países que la necesitaban. Al mismo tiempo, el MPCU ha respondido al reto que plantea un panorama de riesgos cada vez más complejo, reforzando sus capacidades de respuesta mediante la ampliación de rescEU 5 y el refuerzo del Centro de Coordinación de la Respuesta a Emergencias (CECRE). Los esfuerzos también se han centrado en reforzar la gestión del riesgo de catástrofes y fortalecer la resiliencia, en particular mediante la adopción de los objetivos de resiliencia ante catástrofes en el ámbito de la protección civil en 2023 6 y la Estrategia de Preparación de la Unión en 2025 7 , con un alcance intersectorial más amplio.

El presente informe examina la gestión de riesgos y el fortalecimiento de la resiliencia en la UE, centrándose en cuatro ámbitos temáticos:

1.anticipación;

2.preparación de la población;

3.alerta rápida, y

4.resiliencia de la protección civil.

Se abordarán dos obligaciones distintas derivadas de la Decisión MPCU 8 , a saber, el primer informe de situación sobre los objetivos de resiliencia ante catástrofes de conformidad con el artículo 34, apartado 2, y el segundo informe de situación sobre prevención y gestión de riesgos, con arreglo al artículo 5, apartado 1, letra g).

El informe examina la evolución tanto a nivel nacional como de la UE, al tiempo que reconoce ciertas limitaciones debidas a los diferentes plazos y al alcance de los datos disponibles. Las perspectivas nacionales se basan en las comunicaciones de los Estados miembros y de los Estados participantes con arreglo al artículo 6 de la Decisión MPCU, que ponen de relieve los progresos realizados desde la publicación del informe de la Comisión de 2024 titulado «Prevención y gestión de riesgos de catástrofes en Europa» 9 . El documento de trabajo de los servicios de la Comisión que acompaña al presente informe profundiza en las conclusiones de estas perspectivas nacionales. La evolución a escala de la UE incluye iniciativas más recientes de la Comisión destinadas a impulsar los objetivos de resiliencia ante catástrofes y apoyar la gestión de riesgos en el marco del MPCU.

3.anticipación

Objetivo 1: «Anticipación» – mejorar la evaluación de riesgos, la anticipación y la planificación de la gestión de riesgos de catástrofes. El primer objetivo, junto con la iniciativa emblemática que lo acompaña, sobre el desarrollo de situaciones hipotéticas, ha dado un nuevo impulso a las líneas de trabajo anticipatorias. Pide que se mejore el uso de enfoques prospectivos y multirriesgo, la evaluación de las vulnerabilidades y las repercusiones transfronterizas e intersectoriales y la integración de los conocimientos sobre riesgos en la planificación de la prevención y la preparación.

3.1.Iniciativas de la Comisión

Dos actividades esenciales han reforzado la capacidad de anticipación en el período 2023-2024: i) el desarrollo de situaciones hipotéticas de catástrofe que sirvan de base para la planificación del MPCU, y ii) la mejora de los datos sobre riesgos transfronterizos.

3.1.1.Desarrollo de situaciones hipotéticas: una nueva herramienta para reforzar la preparación del MPCU ante catástrofes graves

El ejercicio de desarrollo de situaciones hipotéticas, puesto en marcha como iniciativa emblemática en 2023, dio lugar a diez escenarios de catástrofes a escala de la UE, desarrollados en colaboración con expertos nacionales, servicios de la Comisión e investigadores, basándose en conocimientos operativos, científicos y temáticos en materia de políticas. Las situaciones hipotéticas abarcan dieciséis peligros naturales y antropogénicos, seleccionados para reflejar la amplitud del panorama de riesgos en evolución de la UE, y exploran las peores situaciones plausibles con repercusiones transfronterizas e intersectoriales 10 . 

El análisis arrojó una amplia gama de conclusiones específicas de cada situación, al tiempo que reveló varios ámbitos prioritarios transversales en los que es necesario reforzar la acción (véase el recuadro 1). Los resultados se utilizan para fundamentar la planificación de la prevención y la preparación a escala de la UE, incluido el establecimiento de objetivos para las capacidades de respuesta del MPCU y el refuerzo de la coordinación entre la protección civil y otros ámbitos políticos. La formulación de situaciones hipotéticas se concibe como un proceso continuo: pueden desarrollarse situaciones hipotéticas adicionales y revisarse las existentes en respuesta a la evolución de los riesgos y las prioridades políticas.

3.1.2.Elaboración de datos sobre riesgos a escala de la UE para la evaluación y gestión de riesgos transfronterizos

El MPCU ha invertido en reforzar la base de conocimientos necesaria para la gestión anticipatoria de riesgos, en particular a través del Centro de Datos sobre Riesgos, desarrollado en el Centro de Conocimiento sobre Gestión del Riesgo de Desastres del Centro Común de Investigación.

El Centro de Datos sobre Riesgos se creó para hacer frente al reto que plantea desde hace tiempo la fragmentación e incoherencia de los datos sobre riesgos a escala de la UE, con el fin de apoyar tanto la gestión del riesgo de catástrofes como la adaptación al cambio climático. Como plataforma central, proporciona acceso gratuito a conjuntos de datos seleccionados y basados en pruebas sobre peligros, exposición, vulnerabilidad y daños y pérdidas causados por catástrofes. Los esfuerzos en curso tienen por objeto ampliar el volumen y la calidad de estos conjuntos de datos, integrando las puntuaciones de los peligros, la exposición de la población, los edificios, las infraestructuras críticas y la vulnerabilidad multidimensional para ofrecer una visión integrada de los riesgos de catástrofe y aumentar la sensibilización de la opinión pública.

Cuadro 1: Lecciones extraídas de la formulación de situaciones hipotéticas de catástrofes en la UE:

cinco ámbitos prioritarios para reforzar la acción

I.Capacidad de respuesta del MPCU: necesidad de seguir reforzando las capacidades de respuesta operativa, incluido el desarrollo continuo y la diversificación de la reserva rescEU 11 ;

II.Coordinación intersectorial; es necesario hacer mayor hincapié en un enfoque que abarque todos los riesgos, la coordinación intersectorial y la colaboración con agentes no pertenecientes a la protección civil para prepararse mejor ante emergencias complejas;

III.Conocimiento y comunicación de los riesgos: es necesario mejorar la anticipación, la identificación de riesgos, la comunicación, la preparación de la población y la alerta rápida;

IV.Inclusión de los grupos vulnerables: los mecanismos de prevención, preparación y respuesta deben integrar de manera más sistemática las necesidades específicas de los grupos vulnerables y de las personas con discapacidad;

V.Financiación: unos mecanismos de financiación reforzados y más flexibles podrían ayudar a responder a catástrofes intersectoriales, de larga duración y transfronterizas.

3.2. iniciativas nacionales

Los informes de los Estados miembros y de los Estados participantes 12 en relación con la anticipación muestran una evolución continua de las metodologías de evaluación de riesgos, lo que indica avances en varios ámbitos. Si bien las evaluaciones tradicionales de riesgos únicos siguen siendo el enfoque más común, se está prestando cada vez más atención a los enfoques que abarcan todos los peligros y al examen de los riesgos compuestos y los efectos dominó, en particular en lo que respecta a las infraestructuras críticas. También está aumentando la atención prestada a los riesgos emergentes, y más de un tercio de los países utilizan actualmente métodos de previsión y anticipación en la identificación de riesgos. Entre ellos, Bélgica, Irlanda y los Países Bajos han integrado el escrutinio de horizontes 13 en sus procesos de evaluación de riesgos.

Las inundaciones, las condiciones meteorológicas extremas, los accidentes nucleares y radiológicos, las sequías y los riesgos relacionados con la salud (de origen humano o animal) siguen siendo los riesgos notificados con mayor frecuencia. Sin embargo, la evolución del panorama de riesgos ha llevado a considerar nuevas amenazas y escenarios, especialmente en el ámbito de la seguridad. Existe una creciente sensibilización sobre los riesgos provocados por el ser humano, incluidos los accidentes industriales y nucleares, las perturbaciones de las infraestructuras críticas y los ciberataques. Los riesgos medioambientales y químicos han experimentado un aumento significativo en los informes desde 2015, mientras que los riesgos relacionados con el transporte han experimentado el mayor aumento desde 2020.

Los países evalúan cada vez más la vulnerabilidad de las zonas, los sectores y las poblaciones, y cuantifican las repercusiones humanas, económicas y medioambientales de las catástrofes. Varios países han integrado los efectos del cambio climático en sus evaluaciones de riesgos, teniendo también en cuenta las implicaciones políticas y sociales del cambio climático, como la migración por motivos climáticos. Esto refleja una comprensión cada vez mayor de los vínculos entre la gestión del riesgo de catástrofes y la adaptación al cambio climático, reconociéndose este último como un factor clave de riesgo.

Los informes nacionales indican que se han realizado progresos en la recopilación de datos sobre pérdidas debidas a catástrofes, y España, Portugal y Hungría mencionan la creación de una base de datos nacional única. A pesar del reconocimiento generalizado de la importancia de los datos sobre pérdidas y daños para el análisis y la planificación de riesgos, siguen existiendo lagunas significativas, como la falta de un sistema nacional unificado para consolidar los datos y la limitada cobertura de la recopilación de datos.

3.3    Próximos pasos

La Estrategia de Preparación de la Unión establece la dirección que deben seguir los trabajos futuros, haciendo hincapié en la importancia de la anticipación y de un enfoque de preparación que abarque todos los riesgos. Para hacer realidad esta visión, es esencial desarrollar la capacidad de prever, evaluar y prepararse para una amplia gama de escenarios de catástrofes, centrándose en las vulnerabilidades transversales, los riesgos compuestos y los efectos dominó.

En los próximos años, será fundamental seguir invirtiendo en ciencia, datos de alta calidad y capacidades analíticas para generar los conocimientos y la información necesarios para fundamentar la toma de decisiones. El desarrollo de situaciones hipotéticas de catástrofes a escala de la UE ha supuesto un avance significativo en la planificación de la preparación, ya que traduce las pruebas basadas en el riesgo en supuestos de planificación acordados para el MPCU. La evaluación integral de los riesgos de la UE prevista para 2026 será una herramienta clave para reforzar la base empírica para una prevención y preparación intersectoriales más amplias. Esta evaluación debe ofrecer apoyo y pruebas adicionales para informar los esfuerzos nacionales de gestión de riesgos y orientar la inversión estratégica en resiliencia en toda la UE, contribuyendo a colmar las lagunas persistentes en los datos sobre riesgos y pérdidas por catástrofes que actualmente dificultan la anticipación tanto a escala nacional como de la UE.

En el contexto de los riesgos relacionados con el clima, una anticipación eficaz requiere una mayor integración entre la gestión del riesgo de catástrofes y la adaptación al cambio climático. La misión de la UE sobre la adaptación al cambio climático ya está generando conocimientos y soluciones para apoyar este esfuerzo y seguirá facilitando la cooperación entre los agentes que se ocupan del clima y del riesgo de catástrofes a escala europea, nacional y regional, contribuyendo a armonizar la preparación a corto y medio plazo con la planificación de la adaptación a largo plazo para los riesgos relacionados con el clima.

El refuerzo de las capacidades de anticipación también debe extenderse más allá de la UE, en particular a los países vecinos que a menudo se encuentran en primera línea de los riesgos emergentes y pueden desempeñar un papel importante a la hora de amortiguar los efectos indirectos negativos. Dado que muchos de estos socios carecen actualmente de los datos sobre riesgos y las capacidades institucionales necesarios para la preparación anticipatoria, subsanar estas lagunas también reforzaría la propia resiliencia de la UE.

4.Preparación de la población

Objetivo 2: «Preparación» – mejorar la sensibilización de la población sobre los riesgos y aumentar su nivel de preparación ante estos. El segundo objetivo se centra en mejorar el acceso público a la información sobre los riesgos, fomenta la adopción de medidas de preparación y promueve una cultura de prevención y compromiso cívico. El objetivo es ambicioso: de aquí a 2030, el 90 % de la población de la Unión debería ser plenamente consciente de los riesgos de catástrofe en su región 14 . En 2024, la sensibilización se situaba en el 67 %, lo que pone de relieve las oportunidades de progreso 15 .

Si bien la comunicación pública sobre los riesgos y la preparación es responsabilidad de las autoridades nacionales, el MPCU puede apoyar los esfuerzos nacionales mediante el intercambio de conocimientos, el desarrollo de capacidades y la asistencia financiera para iniciativas nacionales y transfronterizas.

4.1.Iniciativas de la Comisión

4.1.1.Iniciativa emblemática «preparEU»

Con el fin de avanzar en el segundo objetivo de resiliencia ante catástrofes, la «Preparación», la Comisión puso en marcha la iniciativa emblemática «preparEU». En este contexto, un inventario de las prácticas de comunicación de riesgos existentes en toda la UE, junto con consultas con los Estados miembros y los Estados participantes, permitió identificar necesidades comunes y ámbitos en los que la acción a escala de la UE podría aportar valor añadido (véase el cuadro 2). El proceso reveló un panorama rico pero fragmentado en materia de comunicación de riesgos, con numerosas iniciativas valiosas dispersas y de difícil acceso para el aprendizaje entre iguales. En respuesta a las necesidades identificadas, la Comisión ha elaborado un paquete de desarrollo de capacidades que incluye:

·un repositorio de buenas prácticas y materiales de apoyo en la plataforma de la Red de Conocimientos sobre Protección Civil de la Unión 16 ;

·una formación de la UE para los profesionales de la comunicación de riesgos;

·una comunidad de prácticas para conectar a los profesionales y facilitar el aprendizaje entre iguales.

En 2024, la Comisión publicó un manual de buenas prácticas sobre sensibilización sobre el riesgo de incendios forestales 17 , en el que abordaba una cuestión fundamental, dado que el 96 % de los incendios forestales son causados por la acción humana 18 . El manual presenta iniciativas en toda la UE y fuera de ella y destaca los factores clave que contribuyen a la sensibilización, como el desarrollo de estrategias de comunicación específicas, la colaboración entre sectores y niveles de gobernanza, la participación de las partes interesadas, la adaptación de los mensajes a los contextos locales, la garantía de una financiación sostenida y la conexión de la ciencia y la práctica.

Comprender cómo perciben las personas los riesgos y cómo responden al asesoramiento en materia de preparación es también fundamental para la sensibilización. En este contexto, el Centro Común de Investigación de la Comisión está llevando a cabo estudios de comportamiento para comprender cómo interpretan y reaccionan las personas ante la comunicación de riesgos. Las conclusiones de este trabajo pueden ayudar a mejorar el diseño de los mensajes y los enfoques públicos, fomentando no solo una mayor sensibilización, sino también la aplicación de medidas de preparación.

Cuadro 2: El proyecto piloto preparEU: aunar fuerzas para la preparación de la población.

Los Estados miembros y los Estados participantes han desempeñado un papel importante a la hora de impulsar la iniciativa emblemática preparEU. Las autoridades nacionales de protección civil de Suecia, Noruega, España y Bélgica estudiaron cómo una dimensión europea podría complementar y apoyar las actividades nacionales de información sobre riesgos. En un proyecto piloto financiado por la UE, se identificaron los siguientes ámbitos de actuación para mejorar la sensibilización sobre los riesgos y la preparación en la UE:

i.    Fundamentos de la autopreparación: directrices para la preparación de los hogares que abordan las necesidades generales y universales;

ii.    Programa de aprendizaje para las escuelas: integrar la preparación ante las catástrofes en los planes de estudios escolares para fomentar una cultura de preparación desde una edad temprana;

iii.    Grupos vulnerables: llegar a grupos vulnerables e implicarlos (también: directrices para ayudar a los profesionales a llevar a cabo una comunicación inclusiva sobre los riesgos);

iv.    Jornada(s) preparEU: una propuesta de acto anual a escala de la UE diseñado para concienciar a la opinión pública sobre la autopreparación y la resiliencia frente a los riesgos;

v.    Centro web para la comunicación y la preparación ante los riesgos: un repositorio en línea propuesto para compartir información y herramientas relacionadas con la comunicación de la sensibilización sobre los riesgos en toda la UE.

Estas recomendaciones ayudarán a configurar la aplicación de las medidas de la Comisión sobre la iniciativa emblemática «preparEU» y la preparación de la población.

4.1.2.Eurobarómetro sobre la sensibilización y la preparación de la población ante los riesgos

Para obtener una visión global de la sensibilización y la preparación de la población ante los riesgos en toda la UE, la Comisión llevó a cabo la primera encuesta del Eurobarómetro sobre este tema, publicada en septiembre de 2024 19 . La encuesta exploró diversos aspectos de la sensibilización y la preparación ante los riesgos, incluidos los riesgos percibidos, las fuentes de información y la voluntad de participar en actividades de preparación.

Las principales conclusiones de la encuesta revelan que muchos europeos carecen de sensibilización y preparación ante las catástrofes. Aproximadamente la mitad de los encuestados no se sienten bien preparados para los riesgos locales, y alrededor de dos tercios de los encuestados consideran que necesitan más información para poder prepararse para catástrofes o emergencias. Los niveles de preparación son limitados, ya que alrededor de la mitad de los encuestados no se sienten preparados para hacer frente a catástrofes, y varían significativamente en función de factores como el país, los ingresos, la educación y el entorno urbano o rural.

La encuesta pone de relieve aspectos que deben mejorarse, como la escasa participación de la comunidad y la limitada resiliencia frente a las perturbaciones de los servicios críticos. Sin embargo, también revela una gran confianza en los servicios de emergencia y un deseo de obtener información sobre la preparación ante las catástrofes, lo que brinda la oportunidad de aprovechar estos puntos fuertes y mejorar la sensibilización y la preparación generales ante los riesgos.

4.2.Iniciativas nacionales

Los datos de los Estados miembros y de los Estados participantes subrayan la importancia de la comunicación pública sobre los riesgos y la preparación, con países que están avanzando en una amplia gama de actividades.

Cada vez son más los países que ponen a disposición del público información sobre los riesgos, y veintitrés países publican los resultados de sus evaluaciones de riesgos en sitios web oficiales y utilizan estas conclusiones para apoyar los esfuerzos de preparación. Por ejemplo, Finlandia y Montenegro utilizan los resultados públicos de las evaluaciones de riesgos para fundamentar ejercicios de formación y preparación. Dinamarca e Irlanda realizan encuestas sobre la percepción de los riesgos y la preparación de los ciudadanos.

Los Estados miembros y los Estados participantes han aplicado nuevos enfoques en materia de comunicación y sensibilización sobre los riesgos, como juegos didácticos y la organización de una jornada o una semana nacional de protección civil. Si bien los sitios web e internet siguen siendo los principales canales de comunicación, las campañas de sensibilización sobre los riesgos y el uso de material impreso se han duplicado en comparación con 2020. Los países nórdicos han puesto en marcha iniciativas de sensibilización pública, como campañas de preparación en el hogar, recursos educativos y folletos informativos, con el fin de mejorar la preparación de la sociedad ante situaciones de emergencia y posibles conflictos.

Las actividades nacionales de sensibilización y comunicación sobre los riesgos están dirigidas a grupos específicos, incluidas las poblaciones vulnerables, los residentes estacionales y las personas mayores. Los estudiantes y los jóvenes suelen ser los principales destinatarios de estas iniciativas. Por ejemplo, Chequia cuenta con un programa escolar integral que enseña a los alumnos a llamar a los números de emergencia, a comportarse en situaciones peligrosas y a comprender las señales de protección y las sirenas. También se organizan actividades para promover comportamientos seguros en la vida cotidiana y en situaciones de emergencia para las personas mayores y las personas con discapacidad, como las Olimpiadas de seguridad para niños y personas mayores de Austria.

4.3.Próximos pasos

A pesar de los avances, siguen existiendo importantes lagunas en la sensibilización y la preparación de la población ante los riesgos, lo que pone de relieve la necesidad de estrategias de comunicación más eficaces e inclusivas. Demasiados ciudadanos se sienten mal informados o poco preparados para hacer frente a las catástrofes, como indican las conclusiones del Eurobarómetro, mientras que las autoridades nacionales se enfrentan a dificultades a la hora de medir el impacto de las iniciativas de comunicación y traducir la información en cambios de comportamiento. Las pruebas también apuntan a la necesidad de una mayor inclusión de los grupos vulnerables (como estudiantes, escolares y jóvenes, personas con discapacidad, personas mayores e inmigrantes) en los esfuerzos de comunicación y preparación.

Para abordar estas lagunas, es necesario un enfoque más proactivo, inclusivo y participativo, que invierta en educación, involucre a las comunidades y a los ciudadanos, genere confianza y promueva una preparación intergeneracional centrada en la resiliencia. La Estrategia de Preparación de la Unión respaldará este cambio a través de su enfoque de la sociedad en su conjunto, cuyo objetivo es fomentar una cultura de preparación y resiliencia en toda la UE. Las sinergias con la Estrategia Europea para la Seguridad Interior (ProtectEU) contribuirán a reforzar la comunicación sobre los diversos riesgos y amenazas, apoyando la coherencia en los mensajes públicos y fomentando una preparación más versátil de la población en toda la UE.

La iniciativa preparEU desempeñará un papel fundamental en la promoción de la visión de la Estrategia de Preparación de la Unión, en particular mediante acciones destinadas a promover un mínimo de setenta y dos horas de autosuficiencia de la población en situaciones de emergencia y crisis. Para apoyar a las autoridades nacionales en materia de comunicación de riesgos, la UE elaborará directrices, pondrá en marcha una formación piloto a finales de 2025 y organizará anualmente un Día de Preparación de la UE. Otras medidas incluirán el fomento de la preparación a través de la educación y de programas para la juventud y la generación de nuevas investigaciones para fundamentar las políticas y las prácticas.

También puede ser necesario preparar mejor a los ciudadanos para prestar asistencia sanitaria básica en situaciones de crisis, incluidos los supuestos de guerra, a través de iniciativas como kits de formación en primeros auxilios o la creación de una reserva sanitaria para los ciudadanos.

Mejorar la preparación de las poblaciones de la vecindad más cercana de la UE, en particular del Mediterráneo, también será importante para la propia preparación de la UE, ya que una resiliencia insuficiente en el extranjero puede dar lugar a un aumento de las presiones migratorias y otros efectos indirectos que afectan directamente a la Unión.

5.Alerta rápida

Objetivo 3: «Alerta» – mejorar la alerta rápida. Sobre la base del tercer objetivo, tanto la Comisión como los Estados miembros han realizado esfuerzos adicionales dentro de sus respectivas competencias para mejorar las capacidades de previsión, detección y alerta pública, un elemento esencial de la gestión anticipatoria de riesgos.

Los sistemas de alerta rápida, ampliamente reconocidos como una de las herramientas más eficaces para salvar vidas y reducir las pérdidas relacionadas con los desastres 20 , son fundamentales para los esfuerzos de preparación tanto nacionales como internacionales. En particular, las Naciones Unidas han promovido medidas encaminadas a establecer sistemas de alerta rápida inclusivos y multirriesgo a través de su iniciativa emblemática «Alertas tempranas para todos» 21 .

En la UE, la responsabilidad de la alerta rápida y las alertas públicas recae principalmente en las autoridades nacionales. El MPCU desempeña un papel complementario al desarrollar herramientas transnacionales, reforzar las capacidades de conocimiento de la situación del CECRE y proporcionar asistencia técnica y financiera a las capacidades nacionales de alerta rápida.

5.1.Iniciativas de la Comisión

La Comisión ha desarrollado una amplia gama de sistemas de alerta rápida e información (véase el cuadro 3) que también pueden ser aprovechados por las autoridades públicas de los Estados miembros para complementar sus herramientas nacionales. Entre ellos, las iniciativas que se describen a continuación contribuyen de manera significativa a apoyar la protección civil y la gestión del riesgo de catástrofes.

Cuadro 3: Sistemas de alerta rápida e información

i.    Un catálogo de veintisiete sistemas a escala de la UE que abarcan diversos tipos de riesgos, a los que pueden acceder las autoridades nacionales de protección civil, que apoya la vigilancia de los riesgos y la toma de decisiones;

ii.    El Sistema de Situación Mundial, una plataforma única de vigilancia que combina datos de diversos sistemas de alerta rápida e información a escala de la UE, lo que refuerza la capacidad del CECRE para hacer un seguimiento de la evolución de las amenazas y anticipar posibles repercusiones críticas. La plataforma también está a disposición de las autoridades nacionales de protección civil;

iii.    El Servicio de Gestión de Emergencias de Copernicus (SGEC), que presta servicios de alerta rápida sobre inundaciones, incendios forestales y sequías, elabora mapas para apoyar la respuesta, la recuperación y las intervenciones preventivas, y genera datos sobre la exposición para ayudar a identificar las zonas y los activos en situación de riesgo;

iv.    La Asociación Científica Europea sobre Riesgos Naturales (ENHSP, por sus siglas en inglés), una colaboración científica que proporciona al CECRE información en tiempo real y supervisión especializada sobre las condiciones de los incendios forestales en toda Europa durante la temporada de incendios. Para compartir este beneficio con los Estados miembros y los Estados participantes, el CECRE ha puesto en marcha un programa que permite a las autoridades nacionales, en caso de emergencias inminentes, solicitar evaluaciones rápidas a la ENHSP y a la Asociación Científica Europea sobre Riesgos Antropogénicos (EAHSP), en relación con peligros radiológicos y nucleares.

La Comisión está trabajando en nuevas iniciativas, entre ellas el desarrollo de una herramienta basada en la inteligencia artificial en el marco de la iniciativa «IA para el Bien Público». Integrada en el Sistema Mundial de Información sobre Incendios Forestales, la herramienta se basará en algoritmos de IA para modelar previsiones de peligro de incendio, detectar incendios y predecir su comportamiento.

Otro avance importante que se avecina es el Servicio de Alerta de Emergencia por Satélite Galileo, que proporcionará un canal de alerta por satélite para llegar a personas que se encuentran en zonas remotas o menos conectadas, incluso cuando las redes terrestres no estén disponibles. Este nivel añadido de redundancia reforzará la resiliencia de los sistemas de alerta pública, mostrando el valor añadido del Programa Espacial de la UE a la hora de apoyar la protección civil y la gestión del riesgo de catástrofes. Las pruebas piloto están en curso en varios Estados miembros y se espera que el servicio esté operativo a principios de 2026.

El MPCU también apoya iniciativas nacionales e internacionales en materia de alerta rápida, como la iniciativa CoastWAVE 22 de la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la Unesco, cuyo objetivo es preparar a las comunidades costeras de las regiones del Atlántico nororiental y el Mediterráneo para los tsunamis y otros peligros costeros. Gracias a la estrecha colaboración entre las autoridades nacionales y locales encargadas de las emergencias, los científicos y las comunidades costeras, la iniciativa ya ha prestado apoyo a comunidades de Chipre, Grecia, España, Turquía, Egipto y Marruecos.

La UE ha realizado avances significativos en materia de alerta pública a través del artículo 110 del Código Europeo de las Comunicaciones Electrónicas [Directiva (UE) 2018/1972], que exige a los Estados miembros que permitan el envío directo de alertas a los teléfonos móviles de las personas en situaciones de emergencia. La mayoría de los países ya han aplicado esta medida, aunque algunos aún están ultimando el proceso.

5.2.iniciativas nacionales

Los datos de los Estados miembros y de los Estados participantes apuntan a un uso más generalizado del sistema de alerta rápida (SAR). Sin embargo, la información disponible sobre metodologías e infraestructuras para la vigilancia, la detección y las capacidades de previsión de riesgos sigue siendo limitada.

En comparación con 2020, un mayor número de países informa de que dispone de un SAR para la detección temprana de todos los riesgos clave, siendo los más notificados los riesgos meteorológicos extremos, los riesgos nucleares y radiológicos y las inundaciones. Los países también han informado sobre sistemas de alerta temprana para riesgos como la contaminación y la migración masiva, que no se habían notificado anteriormente, lo que indica una ampliación gradual de la cobertura de los SAR.

Las conexiones entre los sistemas de alerta rápida a escala europea y mundial también se están consolidando, y un mayor número de países en comparación con 2020 indican que su sistema nacional está conectado a sistemas de alerta rápida a escala europea o mundial. Sin embargo, solo menos de diez países mencionan acuerdos de cooperación transfronteriza en materia de SAR, lo que sugiere que existe margen de mejora. Algunos países indican que utilizan el apoyo de donantes para ampliar sus sistemas de alerta pública, reforzando así la capacidad de alerta de la población.

5.3.Próximos pasos

Si bien la tecnología y los conocimientos sobre riesgos proporcionan la base, la eficacia de la alerta rápida depende en gran medida de factores organizativos y humanos. Será necesario seguir trabajando para garantizar que las señales de alerta rápida vayan seguidas de alertas oportunas e inclusivas a la población, planes de contingencia y respuestas individuales informadas. A escala de la UE, y tal como se indica en la Estrategia de Preparación de la Unión, las prioridades incluyen seguir mejorando el SGEC, promover su uso e integración en los sistemas nacionales y avanzar en soluciones interoperables y multirriesgo.

El CECRE seguirá desarrollando y perfeccionando sus capacidades de conocimiento de la situación. Si bien la nueva plataforma del Sistema de Situación Mundial representa un gran paso adelante, aún hay margen para nuevas mejoras mediante la incorporación de la vigilancia sectorial para proporcionar información casi en tiempo real sobre las perturbaciones de los servicios críticos, como la energía, el transporte o la asistencia sanitaria, a fin de apoyar un conocimiento de la situación más exhaustivo y anticipatorio 23 .

Dado que la eficacia de la alerta rápida depende también de factores organizativos y humanos sólidos, será esencial sensibilizar a la población y mejorar su preparación para que las alertas rápidas se traduzcan en medidas que salven vidas. Se espera que la puesta en marcha del servicio de alerta de emergencia por satélite Galileo en 2026 mejore significativamente las capacidades de alerta pública, ampliando el alcance y la redundancia del sistema.

Para garantizar la eficacia de los SAR, será necesario seguir trabajando para reforzar los procesos subyacentes, promover la inclusividad, avanzar en los enfoques multirriesgo y reforzar la integración transfronteriza de los sistemas de alerta rápida. La Estrategia de Preparación de la Unión orientará estos esfuerzos, dando prioridad al desarrollo y el uso de herramientas a escala de la UE y ampliando las capacidades de seguimiento intersectorial del CECRE para apoyar una conciencia situacional más completa.

Estos conocimientos técnicos, junto con los sistemas y capacidades necesarios, también podrían compartirse con las autoridades de los países más cercanos a la UE, con el fin de desarrollar no solo sus capacidades, sino también las sinergias y la interoperabilidad.

6.resiliencia de la protección civil

Objetivo 4: «Respuesta» – mejorar la capacidad de respuesta del Mecanismo de Protección Civil de la Unión. Para adelantarse a la creciente complejidad del panorama de riesgos y mejorar la preparación, el MPCU se centra en desarrollar capacidades de respuesta ante emergencias, como equipos y equipos especializados, y capacidades conexas. Estos esfuerzos se reflejan en el informe de situación relativo a la capacidad recientemente adoptado por la Comisión y en el correspondiente documento de trabajo de los servicios de la Comisión 24 .

Objetivo 5: «Seguridad» – mejorar la resiliencia de la protección civil, en consonancia con los marcos de la UE y de la OTAN para reforzar la resiliencia en funciones sociales esenciales, como la Directiva de la UE relativa a la resiliencia de las entidades críticas [(UE) 2022/2557] 25 y los requisitos básicos de resiliencia de la OTAN. Promueve la mejora de la continuidad de las actividades, la mejora de la coordinación intersectorial y transfronteriza, la comunicación de riesgos y la gestión de la información, y las asociaciones con el sector privado, la sociedad civil y las organizaciones de voluntarios. También promueve la evaluación y el aprendizaje posteriores a las catástrofes para mejorar la preparación, la respuesta y la prevención.

6.1. Iniciativas de la Comisión

6.1.1. Iniciativa emblemática: someter a los centros de operaciones de emergencia a pruebas de resistencia

Con el fin de mejorar la continuidad de las operaciones de emergencia en el marco del MPCU, la Comisión puso en marcha una iniciativa emblemática con dos componentes principales: i) someter a pruebas de resistencia la continuidad de las actividades del CECRE y ii) apoyar a los puntos de contacto nacionales en sus propias pruebas mediante una metodología voluntaria y el intercambio de experiencias. El ejercicio evalúa elementos críticos de la continuidad de las actividades, como la identificación de funciones, instalaciones y equipos esenciales, los recursos humanos y la coordinación, los flujos de comunicación y la ejecución de simulacros y ejercicios.

Hasta la fecha, diez países y el CECRE han llevado a cabo pruebas de resistencia y han compartido sus enfoques y las lecciones aprendidas. La iniciativa ha contribuido a sensibilizar sobre la continuidad de las actividades y a identificar ámbitos susceptibles de mejora. Ha continuado en 2025 con talleres para compartir experiencias de los ejercicios nacionales y la elaboración de directrices no vinculantes sobre la continuidad de las actividades en el marco del MPCU. Para garantizar un intercambio continuo sobre la continuidad operativa de manera ininterrumpida en caso de acontecimientos perturbadores, la Comisión creará un grupo de expertos específico. Las lecciones aprendidas de esta iniciativa pueden servir de base para garantizar la continuidad de las funciones sociales esenciales en el marco de la Estrategia de Preparación de la Unión.

6.1.2. Poner a prueba la preparación y la coordinación en situaciones de crisis complejas

En 2024, el CECRE lideró el ejercicio a gran escala «EU Integrated Resolve 2024: ejercicio paralelo y coordinado (EU IR24 — PACE)» para poner a prueba la preparación a escala de la UE frente a crisis complejas e híbridas. El ejercicio puso a prueba funciones del MPCU y del CECRE, evaluando su rendimiento en una crisis compleja que requiere coordinación intersectorial, transfronteriza y civil-militar. Contó con más de novecientos participantes, entre planificadores y público asistente a la formación, procedentes de los servicios de la Comisión, el Servicio Europeo de Acción Exterior, agencias de la UE, el Consejo, veinticuatro Estados miembros, Noruega, los Estados Unidos y la OTAN.

Ese mismo año, el MPCU respondió a una solicitud conjunta de Estonia, Letonia y Lituania para evaluar su preparación y respuesta ante las evacuaciones masivas. Un equipo de veinte expertos de los Estados miembros evaluó los procedimientos nacionales de evacuación masiva, la cooperación regional, la preparación de la población y el papel del MPCU en tales situaciones, y formuló recomendaciones en ámbitos como la planificación, el refugio de emergencia, la evacuación médica y las estrategias de mitigación de riesgos químicos, biológicos, radiológicos y nucleares (QBRN). Durante la realización de este trabajo, los expertos colaboraron con representantes de instituciones estatales y municipales, así como con organizaciones no gubernamentales.

6.1.3. Extraer aprendizajes de las activaciones del MPCU para la prevención, la preparación y la respuesta

El programa de aprendizajes extraídos del MPCU permite a los Estados miembros y a los Estados participantes reflexionar sobre las experiencias relacionadas con las activaciones del MPCU, identificando ámbitos de mejora en materia de respuesta, preparación y prevención. Además de las reuniones generales del programa, se celebran reuniones específicas sobre temas concretos, como los incendios forestales, las inundaciones, la respuesta a grandes terremotos o las evacuaciones consulares, que abarcan actividades de prevención, preparación y respuesta. Estas reuniones han dado lugar a medidas como el posicionamiento previo de los bomberos y la mejora de la preparación de Europa para luchar contra los incendios forestales, en particular mediante un aumento de las capacidades aéreas de rescEU para la lucha contra los incendios forestales.

Cuando los Estados miembros y los Estados participantes han activado reiteradamente el MPCU para el mismo tipo de catástrofes, la Comisión ha llevado a cabo análisis exhaustivos de las circunstancias y las medidas adoptadas para mejorar la prevención y la preparación, de conformidad con el artículo 6, apartado 4, de la Decisión MPCU. La Comisión colabora activamente con las autoridades nacionales en diálogos para reforzar las medidas de prevención y preparación, ofreciendo apoyo de la UE a este proceso.

6.2. iniciativas nacionales

Las autoridades de protección civil han emprendido una cooperación intersectorial más amplia, una tendencia que se ha acelerado con la pandemia de COVID-19. Muchos países informan de que disponen de estructuras permanentes para coordinar los esfuerzos entre diferentes sectores, niveles administrativos y partes interesadas. Las evaluaciones nacionales de riesgos, por ejemplo, se basan desde hace tiempo en enfoques intersectoriales y multilaterales. Sin embargo, los informes nacionales y las revisiones interpares siguen poniendo de relieve la necesidad de seguir mejorando los enfoques integrados de planificación y ejecución. Aunque muchos países consultan al sector privado, especialmente a los operadores de infraestructuras críticas, estos intercambios suelen ser de carácter puntual.

Por lo que respecta a la cooperación transfronteriza, los Estados miembros y los Estados participantes informan de diversos acuerdos de cooperación bilaterales y multilaterales con países vecinos, así como con organizaciones regionales e internacionales. Entre los ejemplos destacados de buenas prácticas figuran las regiones nórdica, del Benelux y del mar Báltico, donde las estructuras de cooperación establecidas facilitan la coordinación en caso de crisis, el intercambio de información sobre riesgos, la asistencia mutua y los ejercicios conjuntos.

Si bien la resiliencia de la protección civil depende de una financiación adecuada y flexible que permita una respuesta rápida ante las emergencias y una inversión sostenida, se carece de información nacional sobre las fuentes de financiación y su asignación. Mientras que la mayoría de los Estados miembros y los Estados participantes informan de que cuentan con mecanismos para la asignación flexible de fondos en caso de necesidad urgente, solo unos pocos países disponen de fondos de reserva específicos para catástrofes que, a diferencia de las reservas generales para imprevistos, se destinan específicamente a la respuesta a las catástrofes, lo que ofrece una mayor previsibilidad y un acceso más rápido a la financiación.

Los países informan de la existencia de diversos instrumentos financieros y fuentes de financiación disponibles para financiar las inversiones en protección civil, principalmente de origen público. Muy pocos países proporcionan información sobre las prioridades de inversión y la asignación de fondos a actividades de prevención y preparación. La financiación de la UE desempeña un papel complementario a la hora de subsanar las deficiencias en materia de inversión y apoyar los esfuerzos nacionales para reforzar los sistemas de protección civil. Sin embargo, las autoridades de protección civil siguen teniendo dificultades para acceder a estos recursos debido a las limitaciones de su capacidad administrativa y a su escaso conocimiento de las normas de financiación.

6.3. Próximos pasos

Las pruebas de resistencia de la continuidad de las actividades de los centros de operaciones de emergencia han dado resultados prometedores, y deben ampliarse ejercicios similares para identificar ámbitos susceptibles de mejora y facilitar el aprendizaje mutuo. Invertir en la resiliencia de los activos físicos y los procesos operativos también será fundamental para garantizar la continuidad de los servicios de protección civil.

La resiliencia financiera también es esencial, y será necesaria una financiación adecuada, flexible y sostenida a todos los niveles para apoyar la preparación y las operaciones eficaces. Se ha avanzado en el desarrollo de la resiliencia a través de asociaciones transfronterizas e intersectoriales, pero es necesario seguir trabajando para superar los obstáculos jurídicos y administrativos que dificultan la acción conjunta en materia de protección civil. Herramientas como BRIDGEforEU 26 pueden ayudar a facilitar la cooperación, y los marcos estratégicos de gestión del riesgo de catástrofes pueden permitir enfoques más coordinados y globales por parte de las administraciones públicas.

La Estrategia de Preparación de la Unión desempeñará un papel fundamental a la hora de orientar las medidas relativas a la resiliencia de todo el sistema en todos los ámbitos de actuación pertinentes con arreglo a un enfoque de la Administración en su conjunto, incluido el desarrollo de criterios mínimos de preparación para los servicios esenciales. Las dificultades para acceder a fuentes de financiación de otros ámbitos políticos deberán abordarse de forma más sistemática mediante la mejora del desarrollo de capacidades y el intercambio de mejores prácticas entre los servicios y los países, con vistas a adoptar un enfoque más integrado para reforzar la resiliencia y la preparación ante catástrofes y crisis.

El MPCU ha tomado medidas para superar estos obstáculos a través de la sensibilización, la asistencia para el desarrollo de proyectos y herramientas para apoyar la planificación de las inversiones. Estos esfuerzos deberán intensificarse para responder a la creciente demanda.

7.Aumentar el apoyo a los esfuerzos nacionales: la evolución del conjunto de herramientas de desarrollo de capacidades

La Red de Conocimientos sobre Protección Civil de la Unión se ha convertido en el centro de referencia para la comunidad de protección civil desde su puesta en marcha en 2021, permitiendo a las partes interesadas conectarse y compartir conocimientos especializados, lo que aumenta el nivel de preparación de las operaciones de respuesta a emergencias del MPCU. A través de su plataforma web, su boletín informativo y sus actos, la Red de Conocimientos mantiene informada a la comunidad sobre la aplicación de los objetivos de resiliencia ante catástrofes y temas relacionados. La biblioteca de conocimientos 27 en línea de la Red, puesta en marcha en 2024, proporciona un repositorio de recursos sobre los objetivos de resiliencia y la gestión del riesgo de catástrofes, mientras que los grupos de debate interactivos 28 , como el relativo a la comunicación de riesgos, permiten a los profesionales intercambiar ideas y mejores prácticas.

La Comisión ha ampliado el conjunto de herramientas de desarrollo de capacidades del Mecanismo de Protección Civil de la Unión para apoyar mejor los esfuerzos de protección civil en materia de prevención de riesgos de catástrofes, preparación y fortalecimiento de la resiliencia. El conjunto de herramientas está alineado con las prioridades estratégicas y los objetivos de resiliencia del MPCU, e incluye:

I.Subvenciones del MPCU para la resiliencia en caso de catástrofe: «Asistencia técnica para la gestión del riesgo de catástrofes» (Track 1) 29 , centrada en proyectos de un solo país, y «Conocimiento para la acción en materia de prevención y preparación» (KAPP) 30 , que apoya iniciativas de cooperación plurinacional;

II.Mecanismo de Financiación de la Asistencia Técnica (TAFF) 31 , creado en 2024 para ofrecer conocimientos especializados en la gestión del riesgo de catástrofes proporcionados por el Banco Mundial y el Mecanismo Mundial para la Reducción y Recuperación de Desastres (GFDRR).

En 2023-2024, sesenta y cinco proyectos de diversos países recibieron ayuda en el marco de Track1, KAPP y TAFF, con una contribución total de la UE de 43 millones EUR. Todos los objetivos de resiliencia se han abordado a través de estos proyectos.

III.El Programa de revisión interpares del MPCU ha seguido ofreciendo a las autoridades nacionales y regionales de protección civil la oportunidad de recibir una evaluación independiente de sus sistemas de gestión del riesgo de catástrofes por parte de homólogos de otros países a lo largo de su edición 2022-2024. El programa se ha actualizado para incluir una nueva metodología adaptada a la gestión del riesgo de incendios forestales, que se ha aplicado en las revisiones de la gestión del riesgo de incendios forestales en Grecia 32 , Italia 33 y el Estado federado alemán de Brandemburgo 34 , lo que demuestra la adaptabilidad del enfoque a los contextos nacionales y regionales.

Un taller 35 celebrado en 2024, al que asistieron representantes de los países examinados y revisores interpares, subrayó el valor del programa de revisión interpares a la hora de facilitar el intercambio de conocimientos e impulsar mejoras. Las mejoras introducidas durante el ciclo 2022-2024, entre ellas el perfeccionamiento del proceso, el marco analítico y la promoción de las reformas, fueron ampliamente reconocidas y apreciadas.

En 2024, el MPCU también llevó a cabo cuatro misiones de prevención y preparación en Chequia sobre la gestión del riesgo de incendios forestales, en Chile sobre incendios forestales, en Ucrania sobre QBRN y en Estonia, Letonia y Lituania sobre evacuación masiva.

El amplio programa de formación del MPCU ha contribuido a preparar a expertos y a mejorar las capacidades de respuesta ante diversos tipos de catástrofes. En 2023, se revisó el programa para reforzar las competencias individuales de los expertos y el personal, la coordinación y la interoperabilidad de las capacidades de respuesta implicadas en los despliegues internacionales. Se llevaron a cabo treinta ejercicios (EU MODEX y a gran escala) basados en situaciones hipotéticas específicas, entre las que se incluyen terremotos, emergencias médicas, incendios forestales, inundaciones y QBRN. Estas actividades han contribuido a aumentar el nivel colectivo de preparación de la UE para hacer frente a las consecuencias de las catástrofes.

7.1.Próximos pasos

Las herramientas de apoyo del MPCU han experimentado avances significativos, ofreciendo una gama más amplia de opciones que se ajustan a los objetivos de resiliencia ante catástrofes y que, al mismo tiempo, permiten su personalización para satisfacer las necesidades específicas de las autoridades nacionales y regionales. La Red de Conocimientos sobre Protección Civil de la Unión se ha perfeccionado para facilitar el acceso a buenas prácticas, investigación y aprendizaje mutuo.

En los próximos años, se actualizará el marco general de evaluación interpares, lo que garantizará que siga siendo pertinente y eficaz. Además, está previsto que entre 2025 y 2027 se realicen seis revisiones interpares, empezando por Kosovo 36* y Chequia, lo que brindará valiosas oportunidades para el aprendizaje mutuo y el intercambio de mejores prácticas. Con la evolución y mejora continuas de los instrumentos de apoyo, la Comisión, los Estados miembros y los Estados participantes estarán mejor equipados para reforzar la gestión de riesgos y fortalecer la resiliencia.

8.Conclusión

La gestión del riesgo de catástrofes en la UE ha mejorado significativamente en los últimos años gracias al refuerzo del sistema de protección civil de la UE, lo que demuestra su capacidad para adaptarse a las crecientes exigencias de un panorama de riesgos en rápida evolución. Del mismo modo, los informes nacionales presentados en el marco de la Decisión MPCU reflejan los continuos avances en la gestión de riesgos a nivel nacional. La ampliación de la capacidad y los medios de respuesta del MPCU, junto con un mayor énfasis en la gestión proactiva de los riesgos y el fortalecimiento de la resiliencia, ha capacitado a la UE para abordar mejor las catástrofes cada vez más complejas.

La adopción de los objetivos de resiliencia ante catástrofes en 2023 supuso un hito importante, ya que proporcionó una orientación común en cinco ámbitos clave de la protección civil: mejorar la anticipación, la preparación de la población, la alerta rápida, la capacidad de respuesta y la resiliencia de la protección civil. Las iniciativas emblemáticas específicas que se han puesto en marcha a continuación han traducido con éxito estas prioridades en medidas concretas, implicando a las autoridades nacionales de protección civil y a otros socios en un esfuerzo de colaboración para aumentar la resiliencia de la UE.

Los avances del MPCU no solo son pertinentes como desarrollo sectorial, sino que también sirven de base al esfuerzo estratégico más amplio para reforzar la preparación de la UE. La Estrategia de Preparación de la Unión, con su visión global de la preparación de la UE, esboza medidas para anticipar, prevenir y responder mejor a una amplia gama de riesgos y amenazas, así como para sensibilizar y comunicar al público y colaborar con los ciudadanos. La estrecha armonización entre la labor del MPCU y la visión de la Estrategia de Preparación de la UE representa una oportunidad única para que la UE aproveche los puntos fuertes y los conocimientos especializados del MPCU para impulsar los avances en materia de preparación y fortalecimiento de la resiliencia.

El MPCU ha demostrado su valor como componente clave del sistema de protección civil de la UE. Su desarrollo continuo, en particular mediante la aplicación continuada de los objetivos de resiliencia ante catástrofes y el desarrollo continuo de sus herramientas de creación de capacidad en el marco de la Red de Conocimientos sobre Protección Civil de la Unión, aportará contribuciones esenciales al alcance y la ambición más amplios de la Estrategia de Preparación de la Unión.

De cara al futuro, y en un contexto de rápida evolución del panorama de riesgos, sigue siendo esencial redoblar los esfuerzos. El fortalecimiento de la resiliencia de Europa requerirá un compromiso sostenido y una acción colectiva por parte de la UE en su conjunto, sus Estados miembros y la sociedad civil. Es fundamental adoptar un enfoque global y basado en los riesgos para reducir las vulnerabilidades y orientar las inversiones estratégicas en las capacidades de la UE necesarias para prevenir, mitigar, prepararse y recuperarse de futuras crisis.

La cooperación en materia de preparación también debe extenderse más allá de la Unión a la vecindad inmediata. El fortalecimiento de la resiliencia en estas regiones contribuirá a la seguridad compartida, reforzando en última instancia la propia resiliencia de la UE.

(1)

COM(2023) 61 final, de 8.2.2023.

(2)

JOIN(2025) 130 final, de 26.3.2025.

(3)

COM(2025) 148 final, de 1.4.2025.

(4)

  https://www.eea.europa.eu/en/analysis/indicators/economic-losses-from-climate-related . 

(5)

  https://civil-protection-humanitarian-aid.ec.europa.eu/what/civil-protection/resceu_en . 

(6)

COM(2023) 61 final, de 8.2.2023.

(7)

JOIN(2025) 130 final, de 26.3.2025.

(8)

  https://eur-lex.europa.eu/eli/dec/2013/1313/2021-01-01/spa . 

(9)

  COM(2024) 130 final y SWD(2024) 130 final .

(10)

Los escenarios incluyen un accidente nuclear grave; condiciones meteorológicas invernales extremas con un componente cibernético; una ola de calor extremo; una crisis energética en la Unión; una pandemia grave; un conflicto armado; un atentado terrorista; un tsunami provocado por un terremoto; la contaminación de las aguas interiores y costeras, y una erupción volcánica. Debido al carácter sensible de su contenido, las situaciones hipotéticas no se han hecho públicas.

(11)

rescEU se creó como reserva estratégica de capacidades y reservas europeas de respuesta ante catástrofes, financiada en su totalidad por la UE. Comprende una flota de aviones y helicópteros de extinción de incendios, un avión de evacuación médica y varias reservas esenciales.

(12)

Los países que participan en el MPCU son Albania, Bosnia y Herzegovina, Islandia, Macedonia del Norte, Moldavia, Montenegro, Noruega, Serbia, Turquía y Ucrania.

(13)

El escrutinio de horizontes es un método prospectivo para detectar sistemáticamente los primeros indicios de acontecimientos potencialmente importantes, véase también https://www.eea.europa.eu/en/analysis/publications/horizon-scanning-tips .

(14)

Recomendación de la Comisión sobre los objetivos de resiliencia de la Unión ante catástrofes, https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/?uri=CELEX%3A32023H0215%2801%29&qid=1676531610023 .

(15)

Informe especial del Eurobarómetro 541 sobre la protección civil de la UE, conclusiones clave, p. 7, https://europa.eu/eurobarometer/surveys/detail/2977 .

(16)

  https://civil-protection-knowledge-network.europa.eu .

(17)

  Wildfire risk awareness good practice note.pdf [«Nota de buenas prácticas para la sensibilización sobre el riesgo de incendios forestales», documento en inglés] .

(18)

  https://op.europa.eu/es/publication-detail/-/publication/5afff469-a62c-11ef-85f0-01aa75ed71a1 . 

(19)

  https://europa.eu/eurobarometer/surveys/detail/3228 . 

(20)

Por ejemplo: https://wmo.int/topics/early-warning-system ; https://www.undrr.org/es/early-warning-for-all .

(21)

  https://www.un.org/es/climatechange/early-warnings-for-all .

(22)

  https://tsunami.ioc.unesco.org/en/articles/coastwave .

(23)

COM(2025) 286, https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/?uri=celex:52025DC0286 .

(24)

SWD(2025) 146 final (páginas 23-44), https://eur-lex.europa.eu/legal-content/EN/TXT/?uri=CELEX%3A52025SC0146 .

(25)

  https://eur-lex.europa.eu/eli/dir/2022/2557/oj?locale=es . 

(26)

COM(2023) 790 final, de 12.12.2023.

(27)

  https://civil-protection-knowledge-network.europa.eu/knowledge-library . 

(28)

  https://civil-protection-knowledge-network.europa.eu/groups . 

(29)

  https://civil-protection-knowledge-network.europa.eu/technical-assistance-disaster-risk-management-call-proposals-track1 . 

(30)

  https://civil-protection-knowledge-network.europa.eu/knowledge-action-prevention-preparedness-call-proposals-kapp . 

(31)

  https://civil-protection-knowledge-network.europa.eu/technical-assistance-financing-facility-taff . 

(32)

https://civil-protection-humanitarian-aid.ec.europa.eu/document/download/a7be6df5-6e70-4397-ae7e-53f5d74374da_en?filename=EL%20Peer%20Review_final%20report.pdf . 

(33)

https://civil-protection-humanitarian-aid.ec.europa.eu/document/download/10fe9a6f-869e-4fa6-923e-d4bdc8400129_en?filename=peer%20review%20wildfires%20italy_final%20report%202024.pdf . 

(34)

https://civil-protection-knowledge-network.europa.eu/system/files/2025-07/wildfire-peer-review-lb_final-report-june-2025_en.pdf .

(35)

  https://civil-protection-knowledge-network.europa.eu/news/ucpm-peer-review-programme-lessons-learnt-and-next-steps .

(36)

* Esta denominación se entiende sin perjuicio de las posiciones sobre su estatuto y está en consonancia con la Resolución 1244 (1999) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y con la Opinión de la Corte Internacional de Justicia sobre la declaración de independencia de Kosovo.